martes, diciembre 14, 2004

Comisión 11-M. Talante y pérdida de tiempo

Salvo una dosis más de talante y paciencia de Zapatero poco se puede sacar de la comparecencia en la comisión 11-M.

15 horas estuvo ZP declarando en la comisión de investigación. Casi todo fue más de lo mismo. Discurso político del presidente y la mala baba de Zaplana, encastillado en sus alucinantes tesis y repitiendo una y otra vez que ZP quiere cerrar la comisión y no investigar. Y ZP una y otra vez leyéndole informes sobre las investigaciones y repitiendo que la comisión no se cerrará.

Pero nada, erre que erre, que hay que investigar, pues toma informe, que se quiere ocultar, otro informe. Aburrido resultaba ya de lo pesado con tanto informe leído, pero Zaplana inmune a la dosis de "informina" que le endosaba ZP. "Hay que investigar". Y cuando ZP leía informes Zaplana trataba de interrumpirle y, ¡toma cinismo!, le decía que lo que pretendía era boicotear la comisión con tanta lectura para, así, hacerla interminable. De película: Vd. no informa, pero no, no me lea informes, pues entonces ¿de qué le acuso?.

Me pregunto de qué se reía Zaplana cuando no estaba preguntando ¿de los muertos?. Sí, muy gracioso, estoy que ruedo por el suelo de la risa que me da.

¿Qué les hace tanta gracia?
¿De qué demonios se ríen?

Y además, empecinado en poner en boca de Zapatero la confirmación a sus tesis, forzando contraréplicas de ZP para repetir, otra vez, que se estaba inventando interpretaciones disparatadas a sus palabras.

Lo único mínimamente novedoso fue el dichoso talante ZP, que no se ciscó en los muertos de Zaplana, cosa que cualquiera con la paciencia algo trastocada podría haber hecho, así como la buena predisposición y paciencia ante todos los interrogadores y todas las preguntas y grupos. Vamos, igualico, igualico que el ex presidente profesor de Georgetown.

También fue destacable la alusión orwelliana a la práctica del anterior Ministerio de la Verdad para reescribir el pasado. Bueno, para reescribir el pasado primero hay que borrarlo. Por eso, los ordenadores de Moncloa estaban limpios como una patena. Higiénicos que son, mira tú.

Algunas frases:
  • "Los autores no estaban ni en montañas ni en desiertos, estaban en Lavapiés, en Leganés y en Morata de Tajuña".
  • "Lo primero que hago cuando subo a mi despacho a Ferraz es llamar al señor Rajoy por mi preocupación de cómo había estado conmigo en la conversación el presidente del Gobierno anterior, y le digo: Mariano, he hablado con Aznar, y me dice: sí, a mí también me ha llamado, y continuo: y me ha informado de que el Gobierno convoca la manifestación, creo que debíamos tener una reunión del pacto o de la Diputación Permanente, como ha reconocido el señor Rajoy en esa entrevista del día 13, y me dice: bueno, ya sabes cómo es."
  • "Cuando llegamos, no había ni un dato en soporte papel o informático porque hubo un borrado masivo de los ordenadores del Gabinete de Presidencia. De todas las actas, reuniones o decisiones del 11 al 14 de marzo no hay nada, sólo las facturas del borrado masivo"
  • "Todo lo que se dijo posteriomente (a la aparición de la furgoneta) fue un engaño masivo de los más altos cargos del PP"
  • "Nunca hubo una línea de investigación que se centrara en ETA porque no había ninguna pista que así lo determinara"
Vamos, casi todo ya sabido. Por contra, ZP tuvo que perder al menos dos días en esto y hoy, además, ha tenido que suspender una cumbre con los mandatarios polacos. 15 horas declarando, el récord, presisamente el que menos puede aclarar sobre el 11-M. Les recuerdo, por si hay algún despistado, que el 11-M el presidente era Aznar. Vamos, mucha lógica.

Y al final, seguro que Zaplana dirá que ZP confirmó sus tesis con sus respuestas.


1 comentario:

ReinaMora dijo...

Creo que les deberían hacer tests psicológicos para darles un asiento en el parlamento (¿policía del pensamiento?)...no me gustaría nada ser Pilar Manjón y tener que llamar "cabrón mentiroso" a un tipo que mientras te rompes entre recuerdos se dedica a leer (a saber qué cosa) y a no prestarte la más mínima atención.