miércoles, octubre 13, 2004

Gallardón. Un rojo infiltrado

Resulta, según el Pulsómetro de la SER, Gallardón salía bien parado en las encuestas a la población en general. Sin embargo, bajaba bastante el aprecio si se tomaba sólo en cuenta a votantes confesos del PP, a quienes parece no hacer tanta gracia.

Vamos, que Gallardón cae mucho mejor a la gente de izquierdas que a la de derechas. Demasiada progresía para un partido tan "como tiene que ser".

A ver si va a resultar un rojo infiltrado en el partido. Aunque bueno, Jiménez Losantos también parece ser que estuvo en el Partido Comunista. Imagino que tomando nombres, claro.

Pues si a Gallardón no lo quieren por rojo... Cómo estará Madrid que no quiere trigo...

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Por cierto, viste ayer la que se montó con Esperancita?

A mi la verdad es que Gallardón me parece buen político y buena gente, abierto a nuevas ideas y con un "talante" dispuesto para la mejora.

Más políticos como éste es lo que hacen falta, creo yo que no entiendo ni papa de política :-)

Anónimo dijo...

Se me olvidaba, firma Chavalina :-S

Odio los comentarios de blogger...

Peludo dijo...

Chavalina dijo:
Odio los comentarios de blogger...

Vale, si tú haces de negra y me regalas la programación ya me encargo yo del dominio y el hosting ;)

Juan Antonio dijo...

El significado etimológico de la palabra "conservador" es precisamente en lo que se basan aquellos que desprecian a los que tienen ideas de progreso, aunque sean militantes de su propio partido político.

Si dependiera de ellos, todavía no existiría ni el voto femenino, ni el sufragio universal, "por cuya impureza ganaron la candidaturas republicanas en las elecciones de 1.931" (palabras textuales del diario La Verdad).

Tendrías que haber oído el cabreo que tenía esta mañana el amigo Fegueguico. Insisto en que presenta el mejor programa de humor de la radiodifusión nacional.

PD: Adivina que libro nos tenemos que leer "por cojones" estas navidades para la asignatura de Historia de la Propaganda.

Anónimo dijo...

El problema de Gallardón es que es un político de centro en un partido que se define de centro-derecha, pero que en realidad está gobernado por la gente de derechas.
A lo que se enfrenta el PP es que si se carga a Gallardón le quitan el centro a "centro-derecha" y se pueden ir olvidando de volver a ganar unas elecciones.
Lo que resulta indecente es la "ambición rubia" madrileña. Yo pensaba que era tonta, y resulta que no, que es una trepa bien situada y con influencias de mucho cuidado.
Yo de momento seguiré siendo Gallardonista (voto a Gallardón, que no al partido al que pertenece), porque politicamente es lo que concuerda con mis ideas.
Para todo lo demás ... http://www.ciudadanosenblanco.net/